1 de mayo de 2016

La Chica del Club de Golf (34)

El día amaneció poniendo punto y final a una noche cálida y romántica en la que alternamos pasión y ternura, sin deshacer el abrazo con el que nos envolvíamos concediéndole poco tiempo al sueño. Pero tuve que abandonar el Paraíso y a mi "prometido" para cumplir con mi jornada laboral.
Cuando llegué a mi despacho, después de desearle un feliz día a mis compañeros con una enorme sonrisa en los labios, me hice una foto de mi mano izquierda luciendo pedrusco y sin comentar nada la subí al grupo de whatsapp que tenemos y que con mucha guasa bautizamos con el nombre de "sexual killers", toda una declaración de intenciones; después fui a la sala de juntas donde como todas las mañanas se celebraría la reunión e equipo.

Mi jefe es un hombre de mediana edad, aunque se cuida mucho creo que ronda los cincuenta. Elegante, pero para nada clásico. La cadena hotelera en origen era propiedad de su familia; con el tiempo a aquellos dos hoteles en la costa canaria se unieron otros en ciudades del interior insular y peninsular. Hace unos años vendieron parte de los activos a inversores extranjeros fusionándose con una empresa asiática con sede en Singapur, y comenzando una campaña de expansión internacional. Actualmente somos una importante cadena hostelera a nivel mundial con capital mayoritariamente español.
Ramón es lo más parecido a un amigo que he conseguido en estos meses pero es mi superior y es mi deber informarle de aquellos cambios en mi vida que puedan afectar a mi situación laboral. Parece un poco sorprendido, no hace ni dos días que le solicité un traslado a la península (segunda parte de mi plan). Esta noche cenaremos los cuatro en su casa porque según él por muy íntima que pretendamos que sea, hay un protocolo mínimo que debe cumplir ¡a saber que se le ha ocurrido!, además su marido es abogado y puede ayudarnos con los trámites burocráticos.
No conseguí concentrarme en nada, la mañana avanzaba muy lentamente y yo subida en mi nube azul, flotando cómodamente. Nada podría borrar la sonrisa de mis labios, me sentía tan feliz que podría salir a la calle gritando al mundo que iba a casarme con el hombre al que amo. Puede que se tratara de la mayor locura que hiciéramos en nuestra vida...puede que no. ¡Estaba a punto de casarme! Miré y remiré mi mano izquierda donde en el dedo anular brilla el anillo más bonito del mundo. Nunca imaginé algo así, no estaba en los planes que tenía preconcebidos para mi vida. Los cuentos de hadas no existen y no, Nacho no es un príncipe azul. Cuando pasara toda esta euforia la realidad se impondrá con fuerza demostrándonos que tel camino por recorrer es muy difícil. Pero me permití ir paso a paso y no pensar en nada que no fuera ahora y nosotros. Quise apurar hasta el ultimo momento ese estado de bienestar, grabarme a fuego esa sensación de plenitud.

Le envié a mi madre un mensaje con la foto del anillo que con anterioridad también envié a mis amigas. Doble check en azul, y un...dos...tres...Sonó mi teléfono.

- Natalia hija - Joder que gustito oír a mi madre -¿Es eso lo que parece? - Reforcé la respuesta con un movimiento de cabeza que ella no podía ver. Rió, y comenzó a parlotear sin parar manifestando su alegría y felicidad.- Es maravilloso – Dijo una vez recuperó el control- ¿Cuando ha sido? Cuéntame _ Y yo le conté nuestros encuentros y desencuentros, los malentendidos, todo lo que supusimos erróneamente, el camino recorrido hasta llegar a ese punto. En ese momento me di cuenta de que realmente necesitaba hablar con alguien que si no me entendía, al menos no me juzgara - ¡Qué bonito mi amor! Estoy muy contenta...por ti y por él. ¡Vais a ser muy felices!.
- ¿No te parece una locura? - Pregunté cauta y ella me obsequió con una carcajada.
- Cariño mío, lo más loco que ha hecho Nacho en su vida ha sido tatuarse. Además ¿y qué si lo es? Es vuestra locura, os pertenece y debéis vivirla como os apetezca - No es una pose, ella es así, vive y deja vivir - A los cinco meses de conocer a tu padre me fui a París (donde mi padre estaba formándose, currando como un animal y malviviendo) tras sus pasos sin esperar que me lo pidiera. Mentí a los abuelos diciéndoles que iba a Barcelona a una entrevista de trabajo como secretaria de dirección en la Seat - Se rió – Era tanta la necesidad de él que sentía, que no me importó nada más - ¡Ay mamá, no imaginas como te entiendo!.
Mis padres se casaron en la embajada para contentar a ambas familias. Cuando regresaron y estabilizaron su vida hicieron la boda convencional que ambas familias esperaban si no se hubiese sido porque estaba embarazada (ya se le notaba) de mi hermano y decidió vestirse de rojo.
- ¡Hija, qué cuadro! - Se burló jocosa - ¡Parecía una folclórica! - Confirmado: me adoptaron dos hippies.
- No digas eso, estabais guapísimos.
- Voy a llamar a tu padre, le va a encantar la sorpresa – Y se despidió como inició la conversación, parloteando sin cesar.

Abrirme emocionalmente con mi madre tranquilizó a mi "Pepito Grillo" particular y me permitió recuperar la concentración. Hasta que mi teléfono cobro vida y se desplazó por la misa de manera enérgica.

Aly
No podemos dejarte sola.
¿No me digas que lo has robado?
11:30

Yo
Es mío...solo mío
11:30

Nuria
¡Júramelo!
11:30

Carmen:
Dejaos de rollos que estoy trabajando
¿Tiene Nacho algo que ver con ese anillo tan insultantemente caro que luces en tu mano izquierda?
11:31

Yo
Sip
11:31

Aly
Nop, lo has mangado y además es falso, trolera.
11:31

Nuria
Varios emoticonos: fiesta, palmadas, una flamenca, muchos besos.
11:32

Aly
¡Que asco dais! Voy a vomitar purpurina y pompas de jabón
11:32

Carmen
A Natalia felicidades, a las demás no os aguanto. Tengo mucho trabajo.
Avisadme para un skype civilizado.
11:33

Aly
Emoticono: una peineta
11:33

Yo
Sois lo peor
11:33


Después, y como no podía ser de otro modo, me fueron llamando una por una para enterarse de todo y manifestar su parecer, porque "ellas" tienen siempre una opinion formada y ponderada de cualquier aspecto de mi vida. Todas se alegran:
Carmen cree que deberíamos tomarlo con calma, que es muy pronto, que somos muy diferentes, y que los extremos a veces se atraen y otras se repelen. Muy propio. Ella sigue punto por punto la lista de deseos que escribió desde niña para su vida. Tiene novio desde los quince años, que era su vecino por lo que se conocen desde pequeños. Llevan cinco años viviendo juntos y ahora van a casarse porque probablemente en su lista escribió que debería tener su primer hijo antes de cumplir treinta años. Nunca la hemos leído, no lo ha permitido. Una noche de borrachera se le escapó, y fue tal el cachondeo que armamos que se le quitaron las ganas de compartir con nosotras sus más íntimos deseos, así que solo podemos especular. Trabaja en un gimnasio, el deporte y Tomy (su novio) son su vida, luego en tercera posición estamos nosotras. Nos quiere mucho, pero se que algunas veces no nos soporta. La quiero mucho, pero sus consejos, aunque bien intencionados, son insuficientes. Yo soy incapaz de planear nada. La única lista de tareas que sigo con rigor es en el trabajo. No quiero saber que viene a continuación.

Alicia. Aly es el opuesto de Carmen. Totalmente caótica y desproporcionada. Excesiva. Impredecible. Pasional. Salvaje. Hija única, sus padres eran muy mayores, nació cuando no la esperaban. Se crió en los mejores colegios. Interna. Llegó al instituto con fama de rebelde. Nuestra relación no ha sido siempre fácil. Al principio discutíamos mucho, por cualquier cosa. Me costó mucho comprender y aceptar sus continuas salidas de tono y llamadas de atención. Su necesidad de afecto ha marcado, y marcará, sus relaciones con el mundo exterior y sobre todo con el sexo opuesto. No hay que dejarse engañar por su fingida despreocupación, le interesan más cosas de las que aparenta. Es una excelente maestra de primaria. Ella simplemente no da crédito. Le alegra que por fin hayamos desatascado la situación. Le asusta el poder que Nacho tiene sobre mis emociones. Bueno, le aterra el poder que ese dominio le concede. A mi ya no. No confía en la honestidad de Nacho. No lo conoce.

"Consejos vendo que para mi no tengo" o algo así. Esa es Nuria. Somos amigas desde pequeñitas, hemos crecido juntas. Siempre fue una chica "popular". Capaz de levantar filias y fobias en ambos sexos y a partes iguales. Es una muestra de que las rubias no son tontas. Su dudoso gusto por los hombres y una irracional tendencia a enamorarse del menos apropiado marcan su currículo sentimental No le gustan los buenos chicos. Le aburren. Adora a Nacho. Cree que es lo mejor que ha podido pasarme; que una persona así, con esa capacidad de llevarme al límite, es lo que yo necesitaba en mi vida. Con sus antecedentes debo poner en cuarentena sus opiniones sobre mi novio. En defensa de su opinión alega que Nacho es la mezcla perfecta de canalla y buen chico. Piensa que si no le llego a encontrar estaría perdiéndome una parte muy importante de mi misma que estaba agazapada. Tiene razón. Había una parte de mi en estado latente que ha eclosionado con su contacto. Me hace emerger poderosa, sentirme guapa y deseada. Me completa. Cierra mi círculo vital.

Nos casamos dos días más tarde ante Notario. Una boda íntima y romántica, como yo quería que fuera, en la playa durante un atardecer espectacular y con el ruido del océano que me enseñó a ser paciente poniendo banda sonora. Dos sencillas alianzas de platino en cuyo interior grabamos la fórmula matemática del punto de inflexión, la misma que nos tatuamos en el antebrazo de nuestra mano izquierda recuerdan nuestra unión.


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