11 de junio de 2015
La Chica del Club de Golf (15)
Han
pasado tres semanas y no hemos vuelto a vernos, Nacho tiene mucho
trabajo, yo no tanto. Me niego a pensar que tenia razón cuando dijo
que no iba a funcionar porque estábamos muy lejos, pero el caso es
que él parece tenerlo asumido. Yo no, no puedo, deseo que funcione.
Hablamos por teléfono todos las noches conversaciones llenas de
complicidad, pero no es suficiente. Lo añoro. Quiero más, lo quiero
todo.
Hasta
ese momento no había sentido necesidad de compartirlo con nadie,
pero esta vez es diferente, estoy triste y preocupada. En el skype
semanal las chicas, mis amigas del alma, me notan "rara".
Ahí las tengo, sentadas delante del ordenador en el piso que
comparten Nuria y Alicia, empujándose para salir en pantalla y
dedicarme un saludo.
-
¿Qué mala cara tienes?- Toma la iniciativa Alicia, pero las otras
dos están de acuerdo. Es imposible sacar nada en claro de estas
charlas pero resultan reconfortantes y nos mantienen unidas.
-
Escuchad, tengo algo que contaros.
Y así es como capto su atención, me miran en silencio aunque por la
pantalla solo veo los vasos sobre la mesa y escucho el tintineo de
las pulseras de Carmen cuando se mueve. Les cuento lo que me ha
pasado durante estos tres meses, les hablo de Nacho, todas le
conocen, de nuestros encuentros,les cuento mis dudas, mis miedos...
cuando termino resoplo y me froto la cara con ambas manos. De
momento no me siento mejor, tengo el estómago encogido, guardo
silencio expectante mientras siento sus miradas y puedo ir los
engranajes de sus cerebros mientras asimilan lo que les he contado.
-
¿Pero como eres tan cabrona?- Aly toma la palabra, su precioso
rostro latino ocupando toda la pantalla- Tres meses, has tardado
tres meses en contarnos que te estas zumbando a Nacho- Su sonrisa
cómplice ilumino su melancólica mirada color miel- ¡Ya te vale!
-
Jo, que bonito – Nuria, enamorada del amor hasta tal punto que no
sabe reconocerlo cuando lo tiene delante y siempre acaba liándose
con quien no debe- Se veía venir.
¿Cómo
qué se veía venir? ¿quién lo veía venir? Todas parecen tenerlo
claro, hablan a la vez recordando un cumpleaños, una vez que hizo o
dijo...
Aunque
lo pareciera no todo iban a ser parabienes, son políticamente
incorrectas y no van a tener reparo en decirme lo que piensa.
-
Y te has enamorado como una cría- Era el turno de Carmen la
reflexiva, mujer sobria y prudente muy poco amiga de cometer excesos
ni verbales ni de ningún tipo, bueno quizá sexuales, pero no los
cuenta.- No
contesto, no puedo, estoy a punto de llorar.-
¿ Se lo has dicho?- Y sigo en silencio.
Comenzaron
a interrumpirse unas a otras para quitarle intensidad al momento y
ya fue imposible enterarse de nada. Tras someterme a un exhaustivo
interrogatorio sobre Nacho, sus atributos físicos y sus artes
amatorias dimos por finalizado el tardeo de los sábados.
Durante
los siguientes días me fueron llamando una a una para mostrarme su
apoyo y darme su punto de vista. Carmen esta convencida de que no
estoy preparada para jugar a su juego y que no me conviene, piensa
que Nacho esta dejándose llevar. A ella no le impresionan ni el
tatuaje, ni sus palabras; Aly, cree que debería haberme enrollado
con el surfista que le tengo mas cerca y no complicarme la vida con
un tío tan intenso como Nacho; Nuria cree que merece la pena luchar
por ello, que si sale mal, mala suerte, pero al menos lo habré
intentado; las tres coinciden en que esta muy bueno.
-
Disfrutalo, que coño, y lo que tenga que ser, será.
Tengo
muchas ganas de estar con ellas, salir de fiesta, bailar hasta
olvidarme de todo y terminar la noche borrachas cantando a gritos cualquier canción de La Quinta Estación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)