4 de junio de 2015
La Chica del club de golf (12)
Aprovechábamos
el día para recorrer los alrededores aunque el clima no fue nuestro
aliado. Comíamos fuera de casa en algún restaurante de la zona, y
siempre cenábamos en casa donde Nacho preparaba algo sencillo. Me
gusta verlo cocinar, en realidad me gusta ver a Nacho hacer cualquier
cosa, ya sea cocinar, afeitarse o conducir...porque en realidad es
Nacho quien me gusta, tan masculino, tan informal, con esa pinta de
"no me cuido nada" tan estudiada. Después de cenar nos
sentábamos en el salón frente a la chimenea encendida, como no
tiene tele el tiempo lo pasábamos charlando de cualquier cosa, escuhando musica, en esa ocasión eran Rdeo Hot Chilli Pepper quienes nos invitaban a escucharles.
- He recibido un correo con el enlace, ¿te apetece ver el piloto?- Se refería al primer programa de la serie - Todavía no lo he visto, y no se si quiero.Van a aprovechar el revuelo mediático de la concesion de las estrellas para programar el estreno. Nos han filtrado que nos conceden la segunda.- Le abracé felicitándole- Gracias, bueno,- Dudó- Es la primera que nos conceden estando yo al frente del restaurante- Aunque tratara de quitarle importancia su mirada brillaba orgullosa- Ya conoces este mundo...
- Claro, y se que nadie regala nada a nadie. No te quites mérito.
- No lo tengo, solo cumplo con mi trabajo, la estrella se la conceden a tu padre, bueno a su restaurante.- Notó come tensioné al mencionar a mi padre- Natalia, tu padre es una realidad que esta ahí, en algún momento tendremos que hablar de ello.
- En algún momento, ahora no- Sonó mal, pero es que lo dije sin pensar.
- Claro, cuando quieras. Pero estoy traicionando su confianza y no me gusta.
- ¿Y qué le vas a decir? - Pregunte quizá demasiado agresiva.
- Deberíamos empezar siendo tu quien hablara con él.
- No entiendo por qué, es mi vida no tiene por qué importarle.
- Esta bien, dejémoslo aquí- Estaba siendo condescendiente para no discutir y eso me irritaba mucho.
- ¿Necesitas su beneplácito?- Le ataqué.
- No- Contesto cortante – Me basta con el tuyo.
- Lo siento -Me disculpé bajando la mirada – No estoy preparada, no sabría que decirle.
- No pasa nada.- Pero si pasaba, acababa de despertar mi "Pepito Grillo" particular.
- ¿Y qué le digo Nacho?
- ¿Qué tal la verdad? Es lo único válido.
- ¿Y cuál es la verdad si ni yo misma la se?
- No pasa nada Natalia, tómate tu tiempo.- Intentaba calmarme.
- ¿Tu lo tienes claro?
- Estas aquí – Fue su respuesta. Pero yo no lo podía controlar, ahí estaba otra vez esa necesidad de ponerle entre la espada y la pared.
- Es que si hablo con él dejaremos de ser tu y yo...- Me quejé
- Déjalo Nata, ya se verá con el tiempo- Apagó el ipad- Salgamos a tomar algo- Dijo levantándose e invitándome a hacer lo mismo ofreciéndome su mano- Emborrachémomos y terminemos la noche tatuándonos un delfín o un corazón atravesado por una daga, algo macarra y carcelario y muy, muy irresponsable.
Y eso hicimos salir de fiesta , pero se nos olvidó pequeño detalle, era un martes del mes de febrero y estábamos en un pueblo costero que estaba viviendo la temporada turística súper baja por lo que no hubo ningún tipo de desmadre perpetuado en forma de tatuaje, y que conste que la idea del corazón atravesado por una daga me había encantado. Aun así a la segunda copa no quedaba ni rastro de la tensión vivida con anterioridad para dar paso a las risas cómplices no necesitábamos a nadie con nosotros era suficiente.
- Nacho- Susurré apoyando la cabeza en su pecho y colocando mi brazo sobre su abdomen por debajo de la camiseta que llevaba para dormir- ¿Estas dormido?- No esperé respuesta pues aunque optó por guardar silencio su respiración le delataba- Entiéndeme-Continué desplazando mi mano por su abdomen, bueno quizá la desplacé algo más abajo, pero fue de manera inconsciente estaba distraída pensando en lo que le iba a decir – No es como si saliera con cualquier otro y subiera a casa a conocer a mi familia, que ya de por si tiene tela... Además tiene otras implicaciones. No se como explicarles...nosotros no vamos a cine, ni salimos a cenar, no te voy a buscar al trabajo – Podía ser un argumento cogido por los pelos, no hacemos nada de eso porque vivimos en ciudades distintas, pero intenté que sonara convincente.- Ni siquiera se como llamar a esto que tenemos, no se a qué atenerme...- Y colocó su mano sobre la mía impidiendo que siguiera acariciándolo.
- Natalia no puedes estar metiéndome mano y contándome esto- Me reprendió, sujeto mi mano y la retiró colocándola a un lado entre su cuerpo y el mio.
- Perdón. No te enfades – Susurre cambiando de postura y mirando al techo.
- No estoy enfadado –Giro la cabeza para mirarme mientras se sentaba en la cama. - A ver si he entendido ¿quieres qué definamos los límites de nuestra relación? ¿Lo necesitas?- Ya estaba su mirada entrando hasta mi interior – Porque yo considero que no es una cuestión de "tener" si no de "sentir", y parece que tu no estas segura de lo que sientes.
- Si estoy segura de lo que siento- Me miró incrédulo- Muy segura- Me reafirme.
- Estupendo, ¿Y qué sientes Natalia?- ¡Ya lo había hecho otra vez! Había llevado la conversación a su terreno, y o salía de allí o al final no aclararía mis dudas.
- Nacho, no me lo pones nada fácil. - Me enfurruñe buscando una salida airosa.
- Nena, es que complicas mucho las cosas y seguro que es todo más fácil de lo que parece.
Yo había medido las palabras para evitar decirle que me había enamorado pero que sin embargo él lo descubriera. En el fondo buscaba que Nacho me declarara su amor, eterno e incondicional, y así evitar reconocer que no soy diferente del resto de mis amigas y también quiero una relación tradicional con novio y planteamiento de futuro incluidos, y no la inmediatez de una relación física, sin ataduras ni explicaciones, sin compromiso de ningún tipo. Yo no quería que Nacho se acostara con otras, ni tan siquiera que se planteara la posibilidad de follar con otras. Intentaba no pensar en ello pero no lo podía evitar.
- ¿Dudas de mi?
- No – Contesté sin pensar intentando dar la conversación por terminada cuando antes, porque no me gustaba, había intentado justificarme para no reconocer que él tenia razón, y ahora estaba complicándolo todo más, dándole a entender que el verdadero problema era semántico y que lo que en realidad necesitaba era ponerle un nombre a nuestra relación- ¿Le has hablado de mi a alguien?
- No puedo, con la única persona con la que compartiría algo así es con tu hermano...
- ¿Crees que lo entenderá?
- Vamos a ver Natalia... aquí no hay mucho que entender... no es una relación contra natura...¿Sabes cuál es el problema? Que me ves como una extensión de tu hermano, y créeme, no tengo nada que ver con él- ¡Me cago en la leche, que listo es el tío! Me conoce a la perfección- Y si necesitas presentarte ante ellos diciéndoles que soy tu novio, hazlo, me da igual, yo tengo muy claro lo que siento y espero de ti, no necesito ponerle nombre.-
No lo pude evitar una inmensa sonrisa apareció en mi cara, él no la vio porque ya se había acostado tapándose la cabeza con el edredón porque probablemente no quisiera ni verme, ni escucharme.
El tema de la fidelidad lo dejo para otro día. Tenemos una relación que funciona y es perfecta. Estar con él es lo mejor que me ha pasado nunca, me hace crecer, me complementa, aunque cuando más tranquila estoy suelte una perla de las suyas centrándolo todo en el sexo quitándole importancia cuando se que par él también la tiene.
Puede que después de todo si sea esa clase de amor.
- He recibido un correo con el enlace, ¿te apetece ver el piloto?- Se refería al primer programa de la serie - Todavía no lo he visto, y no se si quiero.Van a aprovechar el revuelo mediático de la concesion de las estrellas para programar el estreno. Nos han filtrado que nos conceden la segunda.- Le abracé felicitándole- Gracias, bueno,- Dudó- Es la primera que nos conceden estando yo al frente del restaurante- Aunque tratara de quitarle importancia su mirada brillaba orgullosa- Ya conoces este mundo...
- Claro, y se que nadie regala nada a nadie. No te quites mérito.
- No lo tengo, solo cumplo con mi trabajo, la estrella se la conceden a tu padre, bueno a su restaurante.- Notó come tensioné al mencionar a mi padre- Natalia, tu padre es una realidad que esta ahí, en algún momento tendremos que hablar de ello.
- En algún momento, ahora no- Sonó mal, pero es que lo dije sin pensar.
- Claro, cuando quieras. Pero estoy traicionando su confianza y no me gusta.
- ¿Y qué le vas a decir? - Pregunte quizá demasiado agresiva.
- Deberíamos empezar siendo tu quien hablara con él.
- No entiendo por qué, es mi vida no tiene por qué importarle.
- Esta bien, dejémoslo aquí- Estaba siendo condescendiente para no discutir y eso me irritaba mucho.
- ¿Necesitas su beneplácito?- Le ataqué.
- No- Contesto cortante – Me basta con el tuyo.
- Lo siento -Me disculpé bajando la mirada – No estoy preparada, no sabría que decirle.
- No pasa nada.- Pero si pasaba, acababa de despertar mi "Pepito Grillo" particular.
- ¿Y qué le digo Nacho?
- ¿Qué tal la verdad? Es lo único válido.
- ¿Y cuál es la verdad si ni yo misma la se?
- No pasa nada Natalia, tómate tu tiempo.- Intentaba calmarme.
- ¿Tu lo tienes claro?
- Estas aquí – Fue su respuesta. Pero yo no lo podía controlar, ahí estaba otra vez esa necesidad de ponerle entre la espada y la pared.
- Es que si hablo con él dejaremos de ser tu y yo...- Me quejé
- Déjalo Nata, ya se verá con el tiempo- Apagó el ipad- Salgamos a tomar algo- Dijo levantándose e invitándome a hacer lo mismo ofreciéndome su mano- Emborrachémomos y terminemos la noche tatuándonos un delfín o un corazón atravesado por una daga, algo macarra y carcelario y muy, muy irresponsable.
Y eso hicimos salir de fiesta , pero se nos olvidó pequeño detalle, era un martes del mes de febrero y estábamos en un pueblo costero que estaba viviendo la temporada turística súper baja por lo que no hubo ningún tipo de desmadre perpetuado en forma de tatuaje, y que conste que la idea del corazón atravesado por una daga me había encantado. Aun así a la segunda copa no quedaba ni rastro de la tensión vivida con anterioridad para dar paso a las risas cómplices no necesitábamos a nadie con nosotros era suficiente.
- Nacho- Susurré apoyando la cabeza en su pecho y colocando mi brazo sobre su abdomen por debajo de la camiseta que llevaba para dormir- ¿Estas dormido?- No esperé respuesta pues aunque optó por guardar silencio su respiración le delataba- Entiéndeme-Continué desplazando mi mano por su abdomen, bueno quizá la desplacé algo más abajo, pero fue de manera inconsciente estaba distraída pensando en lo que le iba a decir – No es como si saliera con cualquier otro y subiera a casa a conocer a mi familia, que ya de por si tiene tela... Además tiene otras implicaciones. No se como explicarles...nosotros no vamos a cine, ni salimos a cenar, no te voy a buscar al trabajo – Podía ser un argumento cogido por los pelos, no hacemos nada de eso porque vivimos en ciudades distintas, pero intenté que sonara convincente.- Ni siquiera se como llamar a esto que tenemos, no se a qué atenerme...- Y colocó su mano sobre la mía impidiendo que siguiera acariciándolo.
- Natalia no puedes estar metiéndome mano y contándome esto- Me reprendió, sujeto mi mano y la retiró colocándola a un lado entre su cuerpo y el mio.
- Perdón. No te enfades – Susurre cambiando de postura y mirando al techo.
- No estoy enfadado –Giro la cabeza para mirarme mientras se sentaba en la cama. - A ver si he entendido ¿quieres qué definamos los límites de nuestra relación? ¿Lo necesitas?- Ya estaba su mirada entrando hasta mi interior – Porque yo considero que no es una cuestión de "tener" si no de "sentir", y parece que tu no estas segura de lo que sientes.
- Si estoy segura de lo que siento- Me miró incrédulo- Muy segura- Me reafirme.
- Estupendo, ¿Y qué sientes Natalia?- ¡Ya lo había hecho otra vez! Había llevado la conversación a su terreno, y o salía de allí o al final no aclararía mis dudas.
- Nacho, no me lo pones nada fácil. - Me enfurruñe buscando una salida airosa.
- Nena, es que complicas mucho las cosas y seguro que es todo más fácil de lo que parece.
Yo había medido las palabras para evitar decirle que me había enamorado pero que sin embargo él lo descubriera. En el fondo buscaba que Nacho me declarara su amor, eterno e incondicional, y así evitar reconocer que no soy diferente del resto de mis amigas y también quiero una relación tradicional con novio y planteamiento de futuro incluidos, y no la inmediatez de una relación física, sin ataduras ni explicaciones, sin compromiso de ningún tipo. Yo no quería que Nacho se acostara con otras, ni tan siquiera que se planteara la posibilidad de follar con otras. Intentaba no pensar en ello pero no lo podía evitar.
- ¿Dudas de mi?
- No – Contesté sin pensar intentando dar la conversación por terminada cuando antes, porque no me gustaba, había intentado justificarme para no reconocer que él tenia razón, y ahora estaba complicándolo todo más, dándole a entender que el verdadero problema era semántico y que lo que en realidad necesitaba era ponerle un nombre a nuestra relación- ¿Le has hablado de mi a alguien?
- No puedo, con la única persona con la que compartiría algo así es con tu hermano...
- ¿Crees que lo entenderá?
- Vamos a ver Natalia... aquí no hay mucho que entender... no es una relación contra natura...¿Sabes cuál es el problema? Que me ves como una extensión de tu hermano, y créeme, no tengo nada que ver con él- ¡Me cago en la leche, que listo es el tío! Me conoce a la perfección- Y si necesitas presentarte ante ellos diciéndoles que soy tu novio, hazlo, me da igual, yo tengo muy claro lo que siento y espero de ti, no necesito ponerle nombre.-
No lo pude evitar una inmensa sonrisa apareció en mi cara, él no la vio porque ya se había acostado tapándose la cabeza con el edredón porque probablemente no quisiera ni verme, ni escucharme.
El tema de la fidelidad lo dejo para otro día. Tenemos una relación que funciona y es perfecta. Estar con él es lo mejor que me ha pasado nunca, me hace crecer, me complementa, aunque cuando más tranquila estoy suelte una perla de las suyas centrándolo todo en el sexo quitándole importancia cuando se que par él también la tiene.
Puede que después de todo si sea esa clase de amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)