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¡Estas como una cabra! ¡Me das miedo!
¿Pero
tu te has visto? Eres un dibujo animado ¿Que crees que pasará si
lees sus mensajes? - Alicia recorría la habitación una y otra
vez, de forma nerviosa dando zancadas. Nunca la vi tan enfadada
conmigo sin que mediara agravio alguno. Nuria me observaba en
silencio, tanto que me empezaba a incomodar.
Ahora
ya no me parecía tan buena idea haberle bloqueado, ni me sentía
tan segura de mi misma. De todos modos da igual, sus mensajes no
están en la bandeja de entrada, pero si en la de correo no deseado,
puedo recuperarlos en cualquier momento.
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No quiero escucharte más – Sentencio- ¡Allá tu! - Agitó las
manos delante de la cara intentando alejar el momento vivido. -
¿Cuándo hacemos surf? - Volvió a sonreír entusiasmada, yo estaré
chalada pero ella es bipolar.
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¿Quieres hacer surf? - Me abrazó dándome besos sellando un
acuerdo de paz tan unilateral como la batalla librada con
anterioridad.
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Tu vas a hacer surf – Ya me parecía a mí – Yo solo quiero
conocer surfistas, o al SURFISTA.
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¿a Kaiet?
-
¿Kaiet? - Repitió- No parece muy guanche.
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De Euskadi.
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No fastidies, ¿y porqué pensé que era de la tierra?
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Por el mismo motivo que llevas años llamándome Laura y no Natalia.
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Esa es una larga historia, y muy triste, ya te contaré – Así es
Alicia – Peor es lo tuyo que me contestas.
Al
final decidimos salir a cenar, y las llevé al restaurante de Kaiet,
no había vuelto por allí, aunque con él coincidí varias veces en
la playa. En mi favor he de decir que ha mejorado mucho mi sentido
del equilibrio y que ya no trago tanta agua.
Kaiet
no tiene pinta de surfista. No es muy alto, de porte atlético, pelo
muy corto, moreno, entrecano. Debe andar por los treinta y cinco.
Tiene un hermano, Jon, que tiene toda la pinta de surfista, y una
escuela de actividades acuáticas en la playa con la que trabaja el
hotel. No se nada mas de la vida privada de ninguno de los dos.
El
flechazo entre Kaiet y Alicia fue tal que esa misma noche mi amiga
no volvió con nosotros cuando decidimos dar la fiesta por
terminada.
-
A ver si he entendido bien, todo esto lo estas haciendo porque no
quieres sufrir, o sea, que te has puesto una tirita antes de
cortarte. - Me costaba explicar de manera convincente lo que me
estaba pasando, y tal y como lo estaba planteando Nuria parecía un
poco ridículo. - ¿No tienes curiosidad por saber que te cuenta
en los correos? - Preguntó suavemente. Nos habíamos acostado
juntas en mi cama como cuando éramos pequeñas - ¿A qué temes? -
Insistió ante mi inmovilismo – A lo que he temido desde el
principio...a que le ponga punto y final...a descubrir que para él
no ha sido tan importante...
-
¿Y si me deja por mail? - Lloriqueé.
-
Te recuerdo, que le has dejado tu sin dar ningún tipo de
explicación en mitad de una rabieta, porque no dijo lo que querías
escuchar.
De
haberte pedido que te quedaras ¿qué habrías hecho?
-
¡Cómo odio que hagas terapia conmigo!
-
Piensa en lo bien que te sienta y la pasta que te ahorras
-
Venga, contesta y no te escaquees.
-
No se, habría pedido un traslado. - Encogí los hombros.
-
O sea, qué quieres volver.
-
No se ...supongo. Pero
el caso es que no me lo pidió...
-
No lo sabes – Me cortó- no has leído sus mensajes. - Me levanté
en busca del portátil y volví a la cama. Nuria quiso dejarme sola.
-
Quédate – Le pedí golpeando suavemente el colchón- Así luego
no tendré que contártelo.
Para: Natalia SantacruzDe: Herráez NachoAsunto: Aclárame una duda
No coges el teléfono...No respondes a los mensajes...¿Qué significa esto? ¿Estas enfadada? ¿Me estas castigando? ¿O estas haciendo lo que llevamos toda la vida haciendo los tíos; desparecer para no dar explicaciones?¿Qué esperas de mi?
Lo cerré rápido y sin detenerme a
pensar pasé al siguiente mensaje.
Para: Natalia Santacruzde: Herráez NachoAsunto: Atrévete a decir que fue mentira
Nunca fue sólo sexo, para eso cualquiera sirve; fue sexo contigo ***
Mis ojos se clavaron en la imagen,
mi mente se traslado a ese momento, a la magia del instante, la noche
de su cumpleaños, y ese aroma fresco y limpio, fragancia de
Lancaster que flota en su casa y envuelve todo cuanto le rodea. Yo no
tengo esa foto, debió tomarla con su móvil, no lo recuerdo, no me
di cuenta. No puedo dejar de mirarle. No puedo evitar sentir sus
labios...
Para: Natalia SantacruzDe. Herráez NachoAsunto: Mariam
Mi hermana esta empeñada en invitarte a su boda. No he sabido que excusa ponerle y le he contado la verdad, que me has dejado.Porque es eso lo que ha pasado ¿verdad Natalia?
Expiré fuertemente, hasta ese
momento no me di cuenta de que había estado conteniendo la
respiración. Nuria me acarició de manera afectuosa invitándome a
seguir. No era necesario. Ya no quería, no podía parar.
Para: Natalia SantacruzDe: Herráez NachoAsunto: Explicaciones
No puedo pedirte que lo dejes todo por mi, tampoco puedo permitirlo. Pero no por las razones que tu crees.Si esto que sentimos es tan inmenso y real como parece sobrevivirá a la distancia, por mucho que tu te hayas empeñado en lo contrario.Ya he dejado de mentirme y reconozco que has ocupado todo el espacio disponible en mi vida, que era mucho, ya lo sabes.Estas presente incluso aquí, en Denia, sobre todo aquí. Tu recuerdo lo envuelve todo. Vine buscando espacio, aire, huyendo de ti, y hasta aquí he encontrado tu presencia.Ocupas mi mente.Pero ya no me molesta, al contrario, me hace feliz porque me recuerda que estoy vivo.He dejado de luchar contra ello, ahora eres tu quien lo hace por los dos.Formas parte de mi y quiero que así sea.Tu y tu continua lucha por formar parte de un todo a veces intangible me habéis enseñado un camino a seguir, y voy poco a poco, haciendo un streptease emocional en otro momento impensable.Soy mejor estando contigo, pero tengo que llegar a serlo sin ti. No se cuanto tardaré en conseguirlo, pero te iré a buscar donde estés porque tu y solo tu eres mi único objetivo, mi principio y mi fin.
Leo y releo el mensaje mientras me
pellizco el labio inferior, me he arañado y siento el sabor metálico
de la sangre. Miro a mi amiga esperando que sea ella quien diga algo,
o la psicóloga que la posee, pero mueve levemente la cabeza, no
tiene palabras.
Tiemblo y no tengo frío.
Paso ansiosa al siguiente mensaje.
Para: Natalia SantacruzDe: Herráez Nachoasunto: Mi madre
No la llamé cuando dije que lo haría. Es fácil saber porqué, no estaba d e humor y para enfrentarla necesitaba sentirme en calma. No obstante la llamé para disculparme. Su decepción se me clavó en el alma. Otra más.He de reconocer que es una mujer valiente. La invite a comer en mi casa, los dos solos. Cocine para ella en esa "maravillosa" cocina que según tu no he estrenado. Al principio pensé que no aceptaría, que quizá se sintiese más protegida en un lugar público. No te alarmes, nuestros últimos encuentros se limitaron a un intercambio de reproches en un tono de voz elevado.He de decirte que ambos te utilizamos para romper el hielo. Le caíste bien, ya te lo dije.Cuando la tuve frente a mi toda mi rabia se desvaneció. Solo deseaba cobijarme en su abrazo para que me ayudara a sentirme mejor.Su mirada era limpia. Sin reproches. Sin rencor. Dispuesta a empezar de cero.Le hablé de ti, de mí, de nosotros. Pero sobre todo,hablé de mi incapacidad para hacerme entender, por ti, por ella, por todo el mundo.
No se como se embarullo todo de esa manera. Yo sólo quería que alguien me prestara atención. Mi padre se suicidó y yo le encontré. Pero nadie me preguntó cómo me sentía, ni que pensaba. Dieron por supuesto que mal, muy mal; y guardaron silencio mirándome con lástima y deseando que lo superara cuanto antes sin que me quedara secuela alguna ¡Y ya ves si me quedó!
Sólo quería que alguien me ayudara a entender qué había pasado, cómo era posible que mi padre llegara a estar tan desesperado para que volarse la cabeza fuera la única salida.¿Porqué nadie le ayudó? ¿Porqué no nos ayudaron a mi hermana y a mi? ¿Y porqué el día de mi cumpleaños? ¿Cómo pudo hacerme eso? Y la única carta de despedida o de venganza o lo que fuera estaba destinada a mi madre. Durante mucho tiempo he deseado que la culpabilizara desu muerte para que nunca en la vida volviera a estar tranquila.Con el paso del tiempo ese recuerdo se ha ido difuminando, ya no tengo pesadillas con esa imagen.Se que todas esas preguntas ya no tienen respuesta; en su día las hubo, pero las ocultaron "por mi bien".A la única persona que llamé fue a tu hermano. Cerré la puerta de casa y baje a esperarle al jardín. Llegó con tu padre y la policía, y cuando nos autorizaron nos marchamos a vuestra casa.Dicen que estuve sin hablar mucho tiempo, pero no es cierto, hablé contigo, te contesté cuando me preguntaste qué tal me encontraba y si podías ayudarme en algo.Lo que sucedió a partir de ese momento ya lo sabes.Mi familia no es como la tuya. Ellos viven de puertas para afuera y les importa mucho la opinión del entorno. Enfrentarme a mi madre y a mi abuelo supuso enemistarme con el resto de la familia. Llevo años sin hablar con mi tía. Por eso lo que en un principio iban a ser unos días en tu casa hasta que todo se tranquilizara se convirtió en tres años.Les declaré la guerra a todos.
Ha sido un momento raro. Mi madre y yo solos, sin discutir. Mi terapeuta ya me avisó "cuando madures descubrirás que no tiene sentido." Va a ser eso... que he madurado.Sigo echándote de menos, porque si estuvieras aquí todo sería más fácil; estarías a mi lado y yo podría perderme en ti.
Inconscientemente había hecho lo
mismo que todos ellos: Ignorarle.
Comencé a llorar, lágrimas gruesas
y pesadas me recorrían la cara sin control. No podía hablar, no
encontré palabras para trasmitir el dolor tan intenso y profundo que
sentí en ese momento.
Nacho se había entregado a mí, me
había dado lo mejor de si mismo, había desnudado su alma. Fui yo
desde el principio. No hubo ninguna otra en su vida, y lo fue
confesando poco a poco para que lo asimilara "que llevaba media
vida esperando que creciera", "que si solo fuera sexo hacía
tiempo que se habría marchado", "que siempre amaneció a
mi lado y nunca me invitó a marcharme", "que junto a las
llaves de su casa me entrego las de su vida"...
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