Llegué
a casa de mi hermano antes de la hora convenida para estar un ratito
a solas con él. Vive en en centro de la ciudad, en el ático de un
palacete reformado por su estudio de arquitectos. Ha debido de
costarles un dineral. La decoración es elegante y minimalista,
domina el color blanco salpicado con algunos detalles en negro y
rojo. Sigo completamente enamorada del maravilloso sofá de piel
blanca que reina en su salón, y de las lámparas de cristal, de
estilo antiguo, de color rojo que cuelgan del techo. Todo esta en
orden.
-
¿Y cuando tengáis hijos qué vais a hacer? - Pregunté toqueteando
todo para sacarle un poco de quicio- Esta casa no esta hecha a
prueba de niños.
-
¿Cómo qué no? Estas tu aquí- Me regaló una sonrisa inmensa- Y
aun no se ha roto nada. - Me ofreció una copa de vino, brindamos. -
Ayúdame con la cena.
-
¿Estas seguro?
-
Venga ya, no puedes ser tan mala cocinera, lo llevas en los genes.
-
¿En que genes? Si al final vas a tener razón y soy adoptada –
Cuando eramos pequeños me lo decía para hacerme rabiar- A vuestro
lado me siento un poco marciana.- Dije comiendo canapés.
-
Pero no te los comas- Me reprendió.
-
Si no como, me voy a emborrachar, y estoy segura de que no quieres
tenerme borracha por aquí.
¿Quién
viene a la cena? - Me habló de los comensales.
-
No seas susceptible hermana, no es una cena de parejas. - Mi cara
debió de reflejar mis dudas.
-
¿Y yo estoy invitada en calidad de?
-
De ti misma.
Se
a donde quieres llegar, y no, no estas aquí por ser la novia de
Nacho. - Lo dijo con naturalidad, sin darle importancia.
-
Me alegro, porque no lo soy.
-
No todos los asistentes tienen pareja, y ninguno sabe que estáis
juntos.
-
¿Elena tampoco?
-
No se lo he dicho- Se encogió de hombros – Es cosa vuestra.- No
parecía molesto, ni preocupado. Hablaba con naturalidad.
-
¿Te lo contó Nacho o también lo descubriste?
-
Simplemente lo supe – Se apoyó en la encimera y cruzó los pies.
- El aire entre vosotros cambió, se volvió más denso.
Las
miradas... Nacho intentado protegerte de él mismo... Fueron unas
vacaciones muy entretenidas – Tome nota mental para preguntarle
más tarde que significaba eso de que estuviera protegiéndome de él
mismo. Me rellenó la copa.- Tu regalo de cumpleaños le desarmó y
al final me lo contó, pero no para pedirme permiso, si no para
hacerme participe de un momento muy especial en su vida.
Sonó
el timbre de la puerta, Elena en ese momento salió del dormitorio
de punta en blanco y subida a unos tacones de vértigo corrió a
recibir a sus invitados.
-
Si hay dos personas en el mundo destinadas a estar juntos sois
vosotros, sois especiales – Me abrazó- Pero tienes que ser muy
paciente – Susurró en mi oído.- Y ahora bébete la copa y
respira hondo, vas a ser la protagonista de la noche.
Y
fui saludando a sus invitados manteniéndome en un discreto segundo
plano. Primero llegaron Araceli, amiga de Elena y embarazadísima de
gemelos y su marido Luis; después Tristán compañero de estudio de
mi hermano y su mujer Gema; Nacho llegó con Javi, amigo del barrio
desde siempre que me saludó dando un silbido de aprobación.
-
¿No me lo puedo creer! - Oí exclamar a mi cuñada al ver que Nacho
y yo nos besábamos quizá con una pasión desmedida para el lugar
donde nos encontrábamos, pero es que este hombre cuando me besa me
hace perder la noción espacio-tiempo y hasta el sentido. Elena
sonreía entusiasmada y daba saltitos sobre sus tacones de vértigo.
- Te lo dije .- Se dirigió a mi hermano. Y corrió a abrazarnos.
Parece
ser que tampoco habíamos pasado desapercibidos para ella.
La
presencia de Nacho y las tres copas de vino que había bebido me
habían ayudado a tranquilizarme y recuperar el control de mi misma
y de la situación. Nos dieron la enhorabuena y bromearon con el
típico "te han cazado" que Nacho aguantó estoicamente
con una media sonrisa en los labios y sin perderme de vista. Si por
él hubiera sido la reunión habría terminado en ese preciso
momento.
Eran
gente amable y educada, enseguida me sentí a gusto con ellos.
Supongo que el timbre volvió a sonar y alguien fue a abrir la
puerta, o a lo mejor surgió de la nada, pero en medio del salón,
saludando a todo el mundo y sin dejar de sonreír había hecho su
aparición estelar Mónica, la hermana de Elena y clon de Marta
Sánchez pero en moreno. Muy ceñida, muy corta, muy maquillada y
muy, muy exuberante, con un aire sofisticado y misterioso que para
mi lo quisiera. Mi hermano y Nacho cruzaron la mirada, y por un
instante me pareció notar un gesto de incomodidad en ambos que me
puso en alerta.
-
Nachete baby, te necesitamos en la cocina- Gritó la recién
llegada.- ¿Nachete baby? ¿qué le ha pasado a esta chica? ¿Porque habla así?- Ven amore – Lo que yo te diga, ¿se puede ser más
cursi? ¡Que derroche de amor!
Y
mientras en la cocina ultimaban los preparativos de la cena los
demás nos sentamos a la mesa siguiendo las indicaciones de mi
hermano. A
mi lado debería haberse sentado Nacho, pero intencionado o no,
ocupó su lugar ella.
–
Mónica cariño- Mi hermano estuvo
al quite – Deja que se siente ahí Nacho, así estamos chico,
chica – Me miró fugazmente.
-
¡Qué más dará! .- contestó ella – No seas tiquis-miquis , si todos somos de confianza-
Y no se movió, ni se inmutó a pesar de que todo el mundo la
miraba. Deseé que se me ocurriera algo interesante que decir o
preguntar a cualquiera de los allí presentes, algo que me
entretuviera y alejara de mi las imperiosas ganas que tenía de
darle un empujón y tirarla de la silla. Ella mientras tanto ahí
seguía, parloteando sin parar y dándome la espalda. A todos nos
quedó claro que el objetivo de la morena y su portentosa melena era
Nacho y que estaba marcando territorio. Cogí mi copa y bebí más
vino. No es por nada, pero alguien debería decirle a esta chica
que esta patinando y esta a punto de hacer un ridículo espantoso.
Ella era inmune a las miradas que le lanzaba Araceli, ni atendía a
la llamada de su hermana desde la cocina. Deberían enviarla un
whatssap. Pero claro, yo soy una recién llegada, y no se si este
espectáculo es muy habitual, ni si es correspondida. Me muero de
curiosidad por ver como se va a comportar Nacho cuando venga a la
mesa, y en ese momento , como si estuvieran sincronizados Javi se
levanta con la excusa de hacer una llamada y Nacho ocupa su sitio
junto a mi en la cabecera de la mesa. Muy hábiles. Mónica se queda
sin palabras cuando Javi vuelve a la mesa y ocupa el sitio que con
tanta determinación había reservado para Nacho.
-
¿Qué pasa te doy miedo? - Le dijo poniendo morritos e inclinándose
hacia adelante para que no haya duda de a quién va dirigido su
ataque – No te voy a hacer nada que no quieras – Y rió muy
divertida de su propia ocurrencia que quizá en otro momento hubiera
resultado sugerente pero ahora estaba siendo patética. Nacho se
limitó a sonreír ignorando su impertinencia. Siento lástima. Por
ella. Y se, no hace falta que nadie me lo diga, que en alguna
ocasión han jugado juntos. No estoy preparada para enfrentar una
situación de estas, no se como manejarla. Todo va muy deprisa y me
sobrepasa. Afortunadamente la situación se calma, en este caso
Mónica, porque la cosa estaba tranquila hasta que llegó, y
retomamos el hilo de la conversación, que mi hermano, un obseso del
orden y el control, ha logrado reconducir a temas intrascendentes.
Nuria
me dice que cuando quiera tener una visión de conjunto de una
situación trate de salir fuera y observar, como si no fuera parte
de la misma. Eso es lo que intento hacer. No ha sido buena idea.
Nacho y yo no servimos para esto. Quizá sea demasiado pronto o
seamos demasiado egoístas, no se, pero tengo la sensación de estar
perdiendo un tiempo precioso con un puñado de gente que no me
importa. Bueno, no es que no me importen, quizá en otro momento,
pero es que mi tiempo aquí es escaso y es con Nacho con quiero
pasarlo.
Parece
que Mónica por fin se ha dado cuenta de lo que pasa y ya le ha
puesto cara a su rival, la mía, y paso a ser su objetivo.
-
¿Y desde cuando estáis juntos?- Pregunta con voz estridente y
dándome un repaso con la mirada.
-
Desde siempre- Corta Nacho fulminándola con la mirada. No esta
receptivo y se le han pasado las ganas de ser amable. Ella sonríe
maliciosa y yo se por qué, la muy perra se lo ha tirado y cree que
Nacho esta evitando que me entere. Guarda un silencio
condescendiente y me mira con lástima. Pues si, la cosa mejora,
esta petarda ahora piensa que soy una cornuda, y para no perder la
oportunidad de pegarse otro revolcón con él mientras yo estoy
fuera, cambia de estrategia y se convierte en mi
"megasupermejoramiga" esa noche, interesándose por mi, por
mi trabajo y asintiendo encantada de la vida. Me he dado cuenta yo,
y todos los que están sentados a la mesa, y por eso no puedo evitar
sentirme un poco...cornuda.
Ahora
el tema de conversación soy yo, bueno mi trabajo. A unos porque les
encantan, otros porque los diseñan, pero los hoteles son lo mas
maravilloso del mundo, y claro, no me puedo escaquear disimulando,
soy la protagonista, y eso no me gusta.
-
¿Y que tal lleváis eso de estar separados? - ¿Cuándo ha dado la
conversación este giro hacia lo personal?
-
Tiene que ser muy complicado – Ya esta aquí de nuevo, llevaba
demasiado tiempo calladita, con lo mona que esta. – Y encima con el pánico a volar de
Nacho... – Hablaba como si le conociera a la perfección.
Se
mascaba la tragedia, lo presentía, una bordería estaba a punto de
oírse en boca de Nacho, así que me volví hacia él y le di un
beso en los labios. Joder estaba guapísimo con esa cara de mala
leche. Me miró sonriendo, y una vez más sentí como me acariciaba
sin que sus manos me rozaran, sin ni tan siquiera moverse del sitio.
Me estremecí y deseé ferozmente que esa tortuosa cena acabara ya
para recuperar estas horas perdidas y poder perderme en él bajo
las sábanas de su cama.
Pues estoy muy intrigada y cada días me enamoran los personajes y su historia sedienta de saber más y seguir con esta inquietud que me provoca !! Pura adrenalina uuyyy sigo .....
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