30 de abril de 2015
La Chica del Club de Golf (9)
Quiero despertarme así todos los días, entre sus brazos, quiero que él sea lo último que vea antes de dormirme. Me he acostumbrado muy rápido. Hoy es Año Nuevo y no trabajo. También es el último día de vacaciones de Nacho, mañana tomará el primer vuelo a la península. Todo habrá acabado. Estoy triste. Aún duerme, pero no me importa, le beso en el cuello, el hombro, la nuez... y cuando le oigo gruñir ataco su boca, primero dulcemente después con desesperación. Le acaricio el abdomen y el pecho, y vuelvo a besarle regalándole un mordisco en el labio. Cuando abre los ojos ya estoy encima suya dándole los buenos días con una ración de buen sexo.
Nacho, tiene un buen físico, no es muy alto, pero supera el metro ochenta. Le gusta practicar deporte al aire libre y nadar. Tiene el pelo oscuro y corto, y una mirada curiosa e infinita de color avellana, a veces fría, insondable. Habla poco y no le gusta la gente. Su gesto adusto se transforma cuando sonríe porque tiene una sonrisa preciosa, cálida y sincera. Y especialmente me gusta cuando me sonríe a mi y me acaricia con la mirada haciéndome sentir deseada.
- Me vas a matar Natalia- Y yo le sonrío intentando ocultar mi tristeza, él la percibe pero no dice nada, me acaricia y una vez más toma el mando.
Sexualmente nos compenetramos, tenemos cierta practica. Hemos follado mucho, no me atrevo a decir que hemos hecho el amor aunque algunas veces me lo ha parecido, pero también hemos conversado hasta la madrugada y nos hemos reído de casi todo, incluidos nosotros mismos. He dormido poco, y dormiría menos para poder seguir disfrutando de su presencia. Me siento bien a su lado.
-¿Que han significado para ti estos días?- Así como si nada, intentando parecer despreocupada, y noto como se tensa la escuchar la pregunta. No sonríe, se cubre los ojos con el antebrazo dejando al descubierto el tatuaje de la muñeca. No he vuelto a preguntar el significado pero le he hecho una foto. Ya lo averiguaré por mi cuenta, al fin y al cabo esta escrito en árabe y no en sánscrito. No quiere hablar- Y no me digas que ha sido solo sexo-Insisto.
- Si solo hubiera sido sexo me habría marchado hace días.- No ha terminado, noto como esta buscando la manera de decirme algo sin resultar hiriente. Al final opta por guardar silencio, me mira y sonríe.
- Sabía que esto iba a pasar y te advertí que al final te enamorarías de mí. Yo soy así: irresistible.- Le digo coqueta intentando destensar el ambiente, y le abrazo escondiéndome de su mirada para que no descubra lo que no deseo que sepa.
- Disfrutemos nuestro último día juntos...mañana ya veremos.
- No hay mucho que ver-susurré
- Sabíamos que el final estaba escrito desde el minuto uno...- Aunque por el significado de sus palabras no lo pareciera, su tono de voz fue cálido.
Y ya esta. Volvió el silencio, y mi pregunta sin respuesta. Me incomodan sus silencios, no logro acostumbrarme, y él, muy astuto, llena ese espacio con besos y caricias encendiendo mi cuerpo y preparándolo para un nuevo asalto. Soy consciente de que lo hacía para distraer mi atención y así evitar que la conversación continuara por terreno farragoso. Nacho no se lleva bien con las emociones, las siente como todo el mundo, pero las oculta. Se que estos días para él también han sido especiales, ha bajado la guardia, se ha relajado y me ha hablado de si mismo más de lo que suele hacer con otras personas. No habrá mas explicaciones, ni planes de futuro, no me va a regalar e oído diciendo lo que quiero escuchar. Nacho no hace ni dice nada que no quiera hacer o decir.
Cinco días, sólo cinco días. ¿Puede alguien enamorarse en cinco días? ¿Puedo haberme enamorado de Nacho? Mis recelos, mis reservas,mis barreras, saltaron en mil pedazos. Nunca me había sentido tan deseada, tan plena y tan feliz. Nacho me hace sentir poderosa, especial.
Es cierto que tenemos percepciones diferentes de como ha sido nuestra relación a lo largo de todos estos años, y quizá sea cierto que fui yo quien se mantuvo distante probablemente por timidez.
- También fuimos juntos a un concierto de Bruce Springsteen- Me recordó cuando yo intentaba convencerlo de que nunca me hicieron mucho caso.
- Es verdad- Me reí- Qué concierto más largo, qué tío más cansino.
- No te puedo creer- Me miró indignado.- Te aburriste.
- No me aburrí.
- Acabas de decir que se te hizo largo.
- Un poco- Tuve que reconocer- Pero es que fueron casi tres horas...
- No se por qué me extraño si escuchas a todas horas a Lana del Rey.
- ¿Y qué, no te gusta?-Se encogió de hombros.
- No mucho, es un poco moñas. Y deprimente.
- Ah claro, perdona que a ti te gustan los clásicos.
- Y a ti también.
- Ya, pero por una vez podrías escuchar a alguien más joven que tu, o que esté vivo o no sea un abuelo...
- Claro, por una vez...y si no me equivoco Lana del Rey es mayor que tu. Ahora por meterte con mis gustos musicales ya no se si quiero que me acompañes al concierto de U2- Dijo enfurruñado.
- U2 si me gusta- Contesto rápida sin creer que me estuviera pidiendo a su manera que le acompañara.
- Ah si? Pensé que solo te gustaba su copia americana- Se estaba refiriendo a "30 seconds to mars"
- A ti también te gustan.
- Si pero prefiero el original
- No son una copia- Y me tiró un beso
- Lo que tu digas- Cortó.
- Bueno qué, me vas a pedir qué te acompañe al concierto? Te recuerdo que las entradas te las he regalado yo.
- Ah, qué te lo tengo que pedir- Cabeceaba lentamente- No se, a lo mejor es un paso muy importante en nuestra relación- Se burló- ¿Y si pasa como en el concierto de Springsteen y te aburres?
Y entonces se levanto las gafas de sol y clavó su mirada en el mía entrando libremente en mi interior.
- ¿Crees que dentro de seis meses, que es el tiempo que falta para el concierto, nos seguiremos hablando?- Y ante mí apareció una señal inmensa de peligro con destellos luminosos como en las carreteras- Tengo la sensación de estar en un punto de "no" retorno. No me arrepiento de lo que ha pasado, al contrario, han sido unos días maravillosos, tu eres perfecta- Ahí estaba la respuesta a mi pregunta- El viaje que tu hermano y yo hicimos a la India para mi supuso un antes y un después en mi vida, fue iniciático. Me ayudó a madurar, a ordenar mi vida, a perdonar, a reconciliarme conmigo mismo y con el mundo. Ahora tengo una sensación parecida. Mañana retomaré mi vida y una parte de mí se habrá quedado aquí contigo que es el único lugar donde realmente quiero estar-No tengo que decir que la congoja que sentía pudo conmigo y rodaba por mis mejillas en forma de gruesos lagrimones. -Se acercó a mi y me cogió la cara entre sus manos, secándome las lágrimas con sus pulgares- Se lo que estas pensando y no va a funcionar.- Susurró- Estamos muy lejos.- Y sentí ganas de dejarlo todo y marcharme con él.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario